Come True (2020), una pesadilla hermosa.

Como primera entrada de esta nueva etapa de The Serling Files, te traemos la película Come True (2020).

Si hay algo por lo que destaca el trabajo de Anthony Scott Burns en esta cinta, es sin lugar a dudas por su atmósfera. Estamos ante un thriller retrofuturista que recuerda, en su estética, a Cronenberg, y en su tono onírico, a Lynch. Todo ello maquillado con un toque de vaporwave.

Come True te invita a soñar junto a ella… y lo consigue.

Julia Sarah Stone, en su papel de Sarah, es una de las principales responsables en crear esa atmósfera dreamy perturbadora.

Nuestra protagonista sufre de insomnio, lo que la lleva a participar en un estudio científico que investiga los sueños humanos. Es cierto que esta premisa se siente un tanto forzada, pero es necesaria para dar pie a lo verdaderamente importante: lo que ocurre dentro del experimento. Sin entrar en detalles para evitar spoilers, es precisamente en esta parte donde la película comienza a plantear dilemas morales y a desarrollar su inquietante terror psicológico.

Otro de los aspectos destacables de Come True es su banda sonora, compuesta por Pilotpriest (el propio director) y Electric Youth. Una mezcla envolvente que te transporta al mundo de los sueños, como si estuvieras en el Bang Bang Bar de Twin Peaks.

A lo largo de sus 105 minutos, la película te sumerge en un trance del que cuesta salir. Come True no solo abre una puerta al subconsciente de Sarah, sino también al tuyo, y es ahí donde se instala el verdadero terror psicológico. Al explorar los traumas, los sueños lúcidos y la despersonalización de Sarah, la película también quiere que te enfrentes a los tuyos, y esto es lo que realmente da miedo.

En conjunto, me ha parecido un experimento cinematográfico muy sólido. Gustará mucho a ciertos espectadores, mientras que otros probablemente se sientan desconectados y no logren rescatar nada de la experiencia.

Una primera hora de ensoñación genial en la que no se para nunca de añadir capas y planteamientos y en la cual la tensión y el nerviosismo por cómo acabará todo aparece y una parte final más atropellada con un final un tanto arriesgado que puede echar por tierra o desencajar las teorías que hayas ido creando durante el visionado.

La película toca tantos temas a lo largo de su recorrido que acaba coqueteando con lo sobrenatural sin definirse del todo, lo que puede dejar una sensación de confusión constante. Es de esas cintas que invitan a reflexionar no solo durante el visionado, sino también después.

En lo personal, creo que Come True merece totalmente la pena. Eso sí, es una película para un público muy específico.

Una pesadilla hermosa: incómoda como el insomnio, reconfortante como un sueño plácido. La he visto en Filmin.

Y tú… ¿la has visto? Te leo en la caja de comentarios.

Por Manuel.

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